La apnea obstructiva del sueño, se trata de una aflicción frecuente que encarece la salud de los conductores, con potencial para incidir agudamente en la salud, rendimiento de los conductores, y la economía de las empresas en general. Los números son alarmantes: más de 250 mil conductores se quedan dormidos en Norteamérica, actualmente hay un promedio de un accidente relacionado conductores dormidos cada 25 segundos, y la fatiga (relacionado al cuadro de apnea) incide en un 31% de las causas de accidentes de camiones fatales en Estados. Conozca el problema para empezar a buscar la solución

El problema que involucra la apnea va más allá de simplemente “tener sueño”. Se trata de la generación de un cuadro complejo que decididamente eleva los riesgos del transporte de cargas. Los principales inconvenientes que la apnea plantea para un conductor a nivel de rendimiento, entre los cuales se pueden mencionar:

  • Elevación innecesaria de la velocidad;
  • Giros más lentos o más amplios en las curvas;
  • Incapacidad para enfocarse en más de un objetivo en el camino (falta de atención);
  • Bostezos y otros gestos de fatiga que sacan al conductor del camino (bajar la vista, cerrar los ojos, etcétera).

La principal causa de la apnea del sueño es la obesidad, que es una característica dominante en la comunidad de conductores, dada la naturaleza sedentaria del trabajo. La conocida compañía de seguros de salud Cottingham & Butler, realizó recientemente estudios que arrojaron como resultado que un 69% de la población de conductores de camiones en estados unidos posee un 30 de índice de masa corporal (IMC), y destacando que un 17% de ese total, está por arriba de 40, lo cual constituye casos de obesidad mórbida.

Como consecuencia de esto, los costos de salud, los daños materiales por los accidentes, la pérdida de tiempo y productividad están a la orden del día. Sea que usted esté al volante, o esté a cargo de conductores de camiones. Para combatir esta enfermedad que está vinculada a nivel cultural con el negocio del transporte de carga, es necesario tener un plan de control de riesgos.

Las medidas más recomendables para ser consideradas se pueden destacar:

  • Desarrollo de programas de administración de fatiga para conductores;
  • Limitar el radio de distancia requerido por ciertos contratos, para evitar recorrer largas distancias;
  • Escoger aquellos contratos cuya distancia recorrida sea la óptima posible (es decir, evitar aquellos que implican largas distancias sin transportar carga alguna);
  • Desarrollo de programas de alimentación para conductores.

El primer problema que se debe afrontar es cultural. El estereotipo del conductor obeso, y el orgullo en recorrer distancias épicas son los primeros muros a derribar.

Un mito alimentado por el propio negocio es que los programas para combatir la fatiga o los de alimentación son muy costosos. Esto no sólo no es cierto en términos estrictos de precio, sino también porque previene los gastos semejantes o mayores que implica un accidente en la ruta. Asimismo, la seguridad es una propuesta de valor de la que no todos pueden presumir. Su cliente quiere a alguien dispuesto a llevar su carga, pero también alguien que pueda llevar la carga a destino sana y salva, en tiempo y forma. La prevención también es una inversión.